El señor que veis en la imagen se llama Kambara y gracias un resfriado suyo iré a trabajar a Japón el año que viene. Vino en febrero junto con otro compañero de la empresa, el señor Inamazu, a trabajar en la central térmica de Aboño. Se resfrió, quería ir al hospital pero el sólo habla japonés así que llamo a su compañía en Japón para que buscaran a alguien que le ayudara. Su compañía me localizo por Internet. Aunque el fue al hospital por su cuenta después me llamaron para agradecer mi ofrecimiento de acompañarle y al día siguiente para contratarme como interprete durante su estancia en Asturias.
El mes pasado Honda Kiko, mi futura compañía, me invitó una semana a Japón para conocer las oficinas, la fábrica, el personal, entrevistarme y decidir si éramos compatibles para trabajar juntos. ¡Y lo somos!.
Y todo por un resfriado.....








